Filosofía.


EL UNICO PROBLEMA REAL DE MI VIDA, ES MI VIDA, LO DEMÁS SON DISTRACCIONES.
IGNACIO REIVA


die Schönheit ist nichts als des Schrecklichen Anfang...
( la belleza no es nada sino el principio de lo terrible...)

Rainer Maria Rilke
LUZ...LUZ...MÁS LUZ.....

( Goethe)

Noli me Tangere

No, no me toques,

no te acerques.

¿No ves que aquí no se trata con carne?

mírame, siénteme,

enciende tu mecha en mis llamas,

pero no, no me toques.

Arde, quémate, incéndiate,

que a veces también (no te preocupes) te daré agua,

escúchame, yo te escucho,

pero no, no te arrimes.

Desnúdate, si quieres

¿no ves que yo también te descubro mi alma?

Pero no, no me roces, por favor

no, mientras no quieras ser una llama viva conmigo,

agua donde calmar toda sed,

incendio vivo, luz y antorcha de las antorchas.

Entonces y sólo entonces fúndete conmigo,

derríteme, derriba mis almenas,

desabrocharé mi cota de malla,

me dejaré traspasar.

Hasta entonces, no me toques,

si no te sabes, si no te sientes,

eterna llama de esta mecha, no te acerques,

sólo enciende en ella la tuya y respeta esta calma,

esta paz que me circunda.

Gracias.


Autora : Bárbara Allende Ouka Lele

publicado aquí gracias al gentil permiso de su autora

En el rosal de invierno

En el rosal de invierno

Lista de cosas sencillas a aprender (Mr. Darcy)

Va siendo hora de que aprenda, de una vez por todas:
- A reconocer que soy realmente afortunado
- A considerarme digno de ser feliz y capaz de hacer feliz
- A sentir lo que me apetezca, sin barreras autoimpuestas
- A dejarme cuidar sin dejar de cuidar
- A relajarme
- A abrir la puerta de mis deseos
- A no dejar escapar aquello que es valioso
- A dar y recibir todos los besos
- A valorar cada gesto, cada detalle
- A cuidar cada gesto y cada detalle
- Que de nada sirve lamentarse del pasado
- Que, pese a ello, toda acción deriva en consecuencia
- Que no necesito máscara ante quien me muestre su rostro
- Que una sonrisa vale más que el dinero
- ...Y que debo poner en marcha, de inmediato, mis relojes parados

Texto de Mr Darcy, con su permiso



Los beneficios de la Luna

La Luna, que es el capricho mismo, se asomó por la ventana mientras dormías en la cuna, y se dijo: "Esa criatura me agrada."

Y bajó muellemente por su escalera de nubes y pasó sin ruido a través de los cristales. Luego se tendió sobre ti con la ternura flexible de una madre, y depositó en tu faz sus colores. Las pupilas se te quedaron verdes y las mejillas sumamente pálidas. De contemplar a tal visitante, se te agrandaron de manera tan rara los ojos, tan tiernamente te apretó la garganta, que te dejó para siempre ganas de llorar.

Entretanto, en la expansión de su alegría, la Luna llenaba todo el cuarto como una atmósfera fosfórica, como un veneno luminoso; y toda aquella luz viva estaba pensando y diciendo: "Eternamente has de sentir el influjo de mi beso. Hermosa serás a mi manera. Querrás lo que quiera yo y lo que me quiera a mí: al agua, a las nubes, al silencio y a la noche; al mar inmenso y verde; al agua informe y multiforme; al lugar en que no estés; al amante que no conozcas; a las flores monstruosas; a los perfumes que hacen delirar; a los gatos que se desmayan sobre los pianos y gimen como mujeres, con voz ronca y suave.

"Y serás amada por mis amantes, cortejada por mis cortesanos. Serás reina de los hombres de ojos verdes a quienes apreté la garganta en mis caricias nocturnas; de los que quieren al mar, al mar inmenso, tumultuoso y verde; al agua informe y multiforme, al sitio en que no están, a la mujer que no conocen, a las flores siniestras que parecen incensarios de una religión desconocida, a los perfumes que turban la voluntad y a los animales salvajes y voluptuosos que son emblema de su locura."

Y por esto, niña mimada, maldita y querida, estoy ahora tendido a tus pies, buscando en toda tu persona el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza envenenadora de todos los lunáticos.

Charles Baudelaire


O QUE DESEJO AINDA NÄO TEM NOME...

Clarice Lispector

De la autoría de este blog...

Todos los textos y poemas de este blog han sido escritos por

AURORA BLANCO BLANCO,

y cuando son de otro autor, esto se especifica en cada texto.


IBSN: Internet Blog Serial Number 36-333-54-333

HUELLA


Tus ojos verdes
manantial del alma
Ah! La mariposa!


Paolo Cantú




"extraño la luz
que llevas tú al mirar,
dámela otra vez"


RECUERDA
Te dije:
-Seguiré a tu lado. Soy perra
fácil de contener. No preciso automóvil.
No arriesgo en las subastas.
No te exijo un chalet. Si me pones collar,
desecha los metales de alcurnias elevadas.
Vivo semidesnuda. La calle no me gusta,
me conformo teniendo algún balcón
donde colgar el tedio. Mi escritura
no es fingida y antiguos
palimpsestos descubren mi apetito.
Sólo soy una perra
exigente en los huesos:
Son duros de roer los escritos de Homero.
Los versos de Kavafis me dejan con hambruna.
Regurgito el placer cuando leo a Szimborska.
Debajo de las losas y las alas,
escarbé en el deseo de Cernuda.
Te dije:
-Ven conmigo.
Repliégate a mi lado y miremos al mundo.
Esta vida de perros me despierta la líbido.
Husmearé en tu vientre por si encuentro
un poema de Safo o de Virgilio

((Dolors Alberola))







QUE FAREI QUANDO TUDO
ARDE

Sa de Miranda

Dreamming ligth; Anathema

viernes, 28 de marzo de 2008

Flotando inermes
En la brisa de Marzo,
Como sueños perdidos
Entre la hojarasca muerta.
Deseando ser mariposas
De alas de fuego y noche,
Arrastradas por todas los vientos,
Caen como nieve tardía
Donde quiera que la corriente
Los olvide,
Blancos pétalos
De flores de ciruelo.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Dame una razón.
Dame una razón
Para seguir viviendo
Cuando todo se ahoga
En sombras,
Cuando en todos los ojos
Hay sólo indiferencia
U olvido.
Dame un motivo
Para seguir respirando
Este aire viciado
Espeso como humo de mil incendios.
Si el corazón no tiene ya carne
Que desgarrar,
Si no hay calma posible
Para las tormentas del alma.
Dame una luz que me guíe
A través de esta oscuridad sin fin
Una mano amiga
Unos ojos cálidos al mirarme.
Si no hay respuestas
Para el dolor del amor
Qué puede quedar en este mundo
Que haga que merezca la pena
Exponer de nuevo el corazón
Al sol ardiente
De otros ojos,
Acabarán pasando de largo
Dejando sólo otra herida.
Dime para qué se obstinan nuestros corazones
En amar,
Si no es posible ser feliz,
Si todo termina en desazón,
Y el dolor ahogará
Cada bocanada de aire,
Y llenará de mariposas negras
De desesperación
El corazón.

viernes, 7 de marzo de 2008

Adiós, cruel poeta

Mi cruel poeta
Mi dulce perverso,
Tus dulces palabras, como miel silvestre,
Eran crueles pensamientos , y cayeron como fuego
En mi desierto solitario.
Huellas de quemaduras donde tu piel
Debió tocar mi piel,
Heridas de impúdico rosado
Donde tus palabras prendieron sus raíces.
Hiedra perenne
Agarrada a los cimientos de mi alma,
Mezclada con la argamasa de mi corazón,
Quiero arrancarte, y te llevas mi propia carne
Entre los dientes de tu indiferencia,
Entre las uñas de tu desprecio y tu burla.
De nuevo la solución
Es la muerte,
La disolución.
En medio de la tarde serena, caer en las aguas verdes
Del río escondido,
Dejar que el cielo azul
Se enturbie de gris
Y que el cuerpo deje al fin
De sentir el dolor de los latidos
Del corazón descarnado de fe.
Nada queda tras el paso de tus palabras,
Tras tu breve mirada,
Sólo la angustia infinita
De un dolor viejo como el mundo,
Que renace a cada segundo
Sangrando sangre nueva
Con cada embestida del corazón.
Nunca has sido mío.
Nunca ha dolido tanto
Perder algo
Que no he tenido.
Dime, dulce mentiroso,
Que todo fue un sueño mío,
Dime, inalcanzable anhelo,
Que sólo fue poesía
En una tarde aburrida.
Dime, amor prohibido,
Que te olvide
Porque nunca fuiste mío.
Dime que el amor es un ansia imposible,
Que nadie puede alcanzar en esta vida.
Mírame una sola vez más
Y me dejaré morir, porque sin ti no podré vivir.

jueves, 6 de marzo de 2008

Baila maldito baila
Al ritmo que yo decido ,
Danza sin parar,
Sin que tus pies encuentren descanso
En esta orgía de desesperación,
Vamos a deslizarnos por la pista de hielo
De tu vida inútil.
Nadie te ama, nadie desea tu amor
O tus caricias.
Nadie echará en falta tu pobre cuerpo
Cuando en mi vorágine te hundas,
Girando en el infinito remolino de mi confusión y tu miedo,
Allí donde tu dolor de vivir
Será el dolor de no morir al fin,
Y podrás reír
De las penas de los mortales
Que aún creen que el amor
puede salvarnos de la desesperación de la soledad.
La tristeza
(Francisco Umbral)

La tristeza ha venido como un buque vacío,
La tristeza ha encallado en mi pecho de piedra.
Me trae en sus bodegas toda una vida vieja,
Quintales de nostalgia
Y el alcohol que he bebido.
La tristeza ha venido con faros apagados.
No sé de dónde viene ni por qué me visita,
Yo mismo soy un puerto donde para la noche,
El mar, como noviembre, va ya de retirada.
Somos un puerto unánime,
Puerto de tierra adentro,
Donde llegan los meses
Como veleros lánguidos.
La tristeza ha venido
Y me golpea despacio

Como el agua golpea
En los acantilados.
Soy un acantilado
De muertos sucesivos
Y estoy aquí parado,
Bajo una lluvia fina,
Junto al silencio frío
Del buque de la pena.
¿Cuánto dura noviembre, cuánto dura una vida,
Cuánto durará un hombre que tiene ya en el pecho
Ese peso dormido de los buques sin gente,
De los mares sin luna, de los mortuorios días?

martes, 4 de marzo de 2008

Mi única posesión en esta vida
Es mi corazón,
Infinito como el mar
Acoge incontables miradas y deseos,
Recuerdos y sombras.
Aún no he encontrado sus fronteras.
Pero en su torre más secreta,
Oculta a miradas ajenas,
Hay habitaciones especiales
Para huéspedes permanentes.
Ahí te ocultaste sin mi permiso,
Ahora no consigo desalojarte.
Como hiedra adherida al muro
Si intento arrancarte
Te llevas parte de mí,
Si trato de ahogar tu aliento
Soy yo quien se asfixia,
Cuando arranco tu raíz
Soy yo quien se marchita.
Bendigo y maldigo
El día en que te conocí.
“Despertaré tu corazón “, dijiste
Y yo me reí, desde la seguridad de su muerte.
Cómo duele el correr de la sangre en mi carne,
Cómo duele tu indiferencia
Después de devolverme la vida,
Sólo para darme, otra vez, muerte.












Ha vuelto al fin la lluvia,
Grises gotas sin luz interior,
Deslizándose sin pausa
Por las mejillas pálidas
Del invierno.
La luz, otrora tan brillante
Se desvanece entre nubes de algodón sucio.
En los charcos aceitosos
Se reflejan apenas
Las sombras que avanzan raudas
Desde el opresivo horizonte.









Qué triste es descubrir
Que de nuevo el amor
Envenenó el corazón.
Qué penoso saber
Que todas tus palabras
Eran mentiras y juegos,
Como un adolescente travieso
Me engañaste.
Mi corazón te creyó
Antes de que yo me diese cuenta










Leal compañera, a mi alrededor gravitas
Como una luna pálida,
Sombra fiel que acompaña
Mis pasos vacilantes
Entre las brumas del camino.
Tu mano helada me sostiene
Cuando me hundo en la vida,
Tu aliento de oscuro pozo
Me rescata cada vez que respiro luz.
Sabor de ajenjo y miel
Que en la boca permanece,
Destino grabado al nacer.
Bajo la piel nueva
Que maltapa las heridas
Ocultas tu rostro ansioso.
Nunca cedes, nunca te rindes.
La victoria final te pertenece,
Sabes que en tus brazos
Reposaremos al fin.
No tienes prisa
Pero sin cesar tu presencia
Haces notar en los huesos.
Nadie a tu cita final falta.

















Muerte, muerte del alma ,
Muerte en el corazón de las tinieblas,
Allí donde te espero
Para ser uno solo al fin
Después de todas las. `penurias
Del amor insatisfecho,
Allí donde las sombras se convierten en la sustancia del mundo,
Donde el corazón no distingue ya el dolor del latido,
Y las horas son gotas de sangre
que resbalan por las mejillas..
Tanto tiempo esperando tu llegada
Y tu venida es la muerte.
Nada puede vivir bajo esta sombra,
Esta lejanía del sol que nos dio la vida.
Tanto dolor concentrado en un solo ser,
Tanta esperanza podrida
En el profundo lago
De las lágrimas vertidas.
Como sacar ese légamo asqueroso
Y dejar el fondo limpio
Para que reciba
Mis huesos limpios de carne y fe,
Desnudos al fin
De la vida negra que los sostuvo
Contra los vientos del amor.
Amores prohibidos
Amores desgraciados,
Amores sin destino y sin rumbo,
Amores rechazados
Muertos al nacer.










Mi única posesión en esta vida
Es mi corazón,
Infinito como el mar
Acoge incontables miradas y deseos,
Recuerdos y sombras.
Aún no he encontrado sus fronteras.
Pero en su torre más secreta,
Oculta a miradas ajenas,
Hay habitaciones especiales
Para huéspedes permanentes.
Ahí te ocultaste sin mi permiso,
Ahora no consigo desalojarte.
Como hiedra adherida al muro
Si intento arrancarte
Te llevas parte de mí,
Si trato de ahogar tu aliento
Soy yo quien se asfixia,
Cuando arranco tu raíz
Soy yo quien se marchita.
Bendigo y maldigo
El día en que te conocí.
“Despertaré tu corazón “, dijiste
Y yo me reí, desde la seguridad de su muerte.
Cómo duele el correr de la sangre en mi carne,
Cómo duele tu indiferencia
Después de devolverme la vida,
Sólo para darme, otra vez, muerte.












Ha vuelto al fin la lluvia,
Grises gotas sin luz interior,
Deslizándose sin pausa
Por las mejillas pálidas
Del invierno.
La luz, otrora tan brillante
Se desvanece entre nubes de algodón sucio.
En los charcos aceitosos
Se reflejan apenas
Las sombras que avanzan raudas
Desde el opresivo horizonte.









Qué triste es descubrir
Que de nuevo el amor
Envenenó el corazón.
Qué penoso saber
Que todas tus palabras
Eran mentiras y juegos,
Como un adolescente travieso
Me engañaste.
Mi corazón te creyó
Antes de que yo me diese cuenta










Leal compañera, a mi alrededor gravitas
Como una luna pálida,
Sombra fiel que acompaña
Mis pasos vacilantes
Entre las brumas del camino.
Tu mano helada me sostiene
Cuando me hundo en la vida,
Tu aliento de oscuro pozo
Me rescata cada vez que respiro luz.
Sabor de ajenjo y miel
Que en la boca permanece,
Destino grabado al nacer.
Bajo la piel nueva
Que maltapa las heridas
Ocultas tu rostro ansioso.
Nunca cedes, nunca te rindes.
La victoria final te pertenece,
Sabes que en tus brazos
Reposaremos al fin.
No tienes prisa
Pero sin cesar tu presencia
Haces notar en los huesos.
Nadie a tu cita final falta.

















Muerte, muerte del alma ,
Muerte en el corazón de las tinieblas,
Allí donde te espero
Para ser uno solo al fin
Después de todas las. `penurias
Del amor insatisfecho,
Allí donde las sombras se convierten en la sustancia del mundo,
Donde el corazón no distingue ya el dolor del latido,
Y las horas son gotas de sangre
que resbalan por las mejillas..
Tanto tiempo esperando tu llegada
Y tu venida es la muerte.
Nada puede vivir bajo esta sombra,
Esta lejanía del sol que nos dio la vida.
Tanto dolor concentrado en un solo ser,
Tanta esperanza podrida
En el profundo lago
De las lágrimas vertidas.
Como sacar ese légamo asqueroso
Y dejar el fondo limpio
Para que reciba
Mis huesos limpios de carne y fe,
Desnudos al fin
De la vida negra que los sostuvo
Contra los vientos del amor.
Amores prohibidos
Amores desgraciados,
Amores sin destino y sin rumbo,
Amores rechazados
Muertos al nacer.









Mi única posesión en esta vida
Es mi corazón,
Infinito como el mar
Acoge incontables miradas y deseos,
Recuerdos y sombras.
Aún no he encontrado sus fronteras.
Pero en su torre más secreta,
Oculta a miradas ajenas,
Hay habitaciones especiales
Para huéspedes permanentes.
Ahí te ocultaste sin mi permiso,
Ahora no consigo desalojarte.
Como hiedra adherida al muro
Si intento arrancarte
Te llevas parte de mí,
Si trato de ahogar tu aliento
Soy yo quien se asfixia,
Cuando arranco tu raíz
Soy yo quien se marchita.
Bendigo y maldigo
El día en que te conocí.
“Despertaré tu corazón “, dijiste
Y yo me reí, desde la seguridad de su muerte.
Cómo duele el correr de la sangre en mi carne,
Cómo duele tu indiferencia
Después de devolverme la vida,
Sólo para darme, otra vez, muerte.












Ha vuelto al fin la lluvia,
Grises gotas sin luz interior,
Deslizándose sin pausa
Por las mejillas pálidas
Del invierno.
La luz, otrora tan brillante
Se desvanece entre nubes de algodón sucio.
En los charcos aceitosos
Se reflejan apenas
Las sombras que avanzan raudas
Desde el opresivo horizonte.









Qué triste es descubrir
Que de nuevo el amor
Envenenó el corazón.
Qué penoso saber
Que todas tus palabras
Eran mentiras y juegos,
Como un adolescente travieso
Me engañaste.
Mi corazón te creyó
Antes de que yo me diese cuenta










Leal compañera, a mi alrededor gravitas
Como una luna pálida,
Sombra fiel que acompaña
Mis pasos vacilantes
Entre las brumas del camino.
Tu mano helada me sostiene
Cuando me hundo en la vida,
Tu aliento de oscuro pozo
Me rescata cada vez que respiro luz.
Sabor de ajenjo y miel
Que en la boca permanece,
Destino grabado al nacer.
Bajo la piel nueva
Que maltapa las heridas
Ocultas tu rostro ansioso.
Nunca cedes, nunca te rindes.
La victoria final te pertenece,
Sabes que en tus brazos
Reposaremos al fin.
No tienes prisa
Pero sin cesar tu presencia
Haces notar en los huesos.
Nadie a tu cita final falta.

















Muerte, muerte del alma ,
Muerte en el corazón de las tinieblas,
Allí donde te espero
Para ser uno solo al fin
Después de todas las. `penurias
Del amor insatisfecho,
Allí donde las sombras se convierten en la sustancia del mundo,
Donde el corazón no distingue ya el dolor del latido,
Y las horas son gotas de sangre
que resbalan por las mejillas..
Tanto tiempo esperando tu llegada
Y tu venida es la muerte.
Nada puede vivir bajo esta sombra,
Esta lejanía del sol que nos dio la vida.
Tanto dolor concentrado en un solo ser,
Tanta esperanza podrida
En el profundo lago
De las lágrimas vertidas.
Como sacar ese légamo asqueroso
Y dejar el fondo limpio
Para que reciba
Mis huesos limpios de carne y fe,
Desnudos al fin
De la vida negra que los sostuvo
Contra los vientos del amor.
Amores prohibidos
Amores desgraciados,
Amores sin destino y sin rumbo,
Amores rechazados
Muertos al nacer.









Mi única posesión en esta vida
Es mi corazón,
Infinito como el mar
Acoge incontables miradas y deseos,
Recuerdos y sombras.
Aún no he encontrado sus fronteras.
Pero en su torre más secreta,
Oculta a miradas ajenas,
Hay habitaciones especiales
Para huéspedes permanentes.
Ahí te ocultaste sin mi permiso,
Ahora no consigo desalojarte.
Como hiedra adherida al muro
Si intento arrancarte
Te llevas parte de mí,
Si trato de ahogar tu aliento
Soy yo quien se asfixia,
Cuando arranco tu raíz
Soy yo quien se marchita.
Bendigo y maldigo
El día en que te conocí.
“Despertaré tu corazón “, dijiste
Y yo me reí, desde la seguridad de su muerte.
Cómo duele el correr de la sangre en mi carne,
Cómo duele tu indiferencia
Después de devolverme la vida,
Sólo para darme, otra vez, muerte.












Ha vuelto al fin la lluvia,
Grises gotas sin luz interior,
Deslizándose sin pausa
Por las mejillas pálidas
Del invierno.
La luz, otrora tan brillante
Se desvanece entre nubes de algodón sucio.
En los charcos aceitosos
Se reflejan apenas
Las sombras que avanzan raudas
Desde el opresivo horizonte.









Qué triste es descubrir
Que de nuevo el amor
Envenenó el corazón.
Qué penoso saber
Que todas tus palabras
Eran mentiras y juegos,
Como un adolescente travieso
Me engañaste.
Mi corazón te creyó
Antes de que yo me diese cuenta










Leal compañera, a mi alrededor gravitas
Como una luna pálida,
Sombra fiel que acompaña
Mis pasos vacilantes
Entre las brumas del camino.
Tu mano helada me sostiene
Cuando me hundo en la vida,
Tu aliento de oscuro pozo
Me rescata cada vez que respiro luz.
Sabor de ajenjo y miel
Que en la boca permanece,
Destino grabado al nacer.
Bajo la piel nueva
Que maltapa las heridas
Ocultas tu rostro ansioso.
Nunca cedes, nunca te rindes.
La victoria final te pertenece,
Sabes que en tus brazos
Reposaremos al fin.
No tienes prisa
Pero sin cesar tu presencia
Haces notar en los huesos.
Nadie a tu cita final falta.

















Muerte, muerte del alma ,
Muerte en el corazón de las tinieblas,
Allí donde te espero
Para ser uno solo al fin
Después de todas las. `penurias
Del amor insatisfecho,
Allí donde las sombras se convierten en la sustancia del mundo,
Donde el corazón no distingue ya el dolor del latido,
Y las horas son gotas de sangre
que resbalan por las mejillas..
Tanto tiempo esperando tu llegada
Y tu venida es la muerte.
Nada puede vivir bajo esta sombra,
Esta lejanía del sol que nos dio la vida.
Tanto dolor concentrado en un solo ser,
Tanta esperanza podrida
En el profundo lago
De las lágrimas vertidas.
Como sacar ese légamo asqueroso
Y dejar el fondo limpio
Para que reciba
Mis huesos limpios de carne y fe,
Desnudos al fin
De la vida negra que los sostuvo
Contra los vientos del amor.
Amores prohibidos
Amores desgraciados,
Amores sin destino y sin rumbo,
Amores rechazados
Muertos al nacer.









Mi única posesión en esta vida
Es mi corazón,
Infinito como el mar
Acoge incontables miradas y deseos,
Recuerdos y sombras.
Aún no he encontrado sus fronteras.
Pero en su torre más secreta,
Oculta a miradas ajenas,
Hay habitaciones especiales
Para huéspedes permanentes.
Ahí te ocultaste sin mi permiso,
Ahora no consigo desalojarte.
Como hiedra adherida al muro
Si intento arrancarte
Te llevas parte de mí,
Si trato de ahogar tu aliento
Soy yo quien se asfixia,
Cuando arranco tu raíz
Soy yo quien se marchita.
Bendigo y maldigo
El día en que te conocí.
“Despertaré tu corazón “, dijiste
Y yo me reí, desde la seguridad de su muerte.
Cómo duele el correr de la sangre en mi carne,
Cómo duele tu indiferencia
Después de devolverme la vida,
Sólo para darme, otra vez, muerte.












Ha vuelto al fin la lluvia,
Grises gotas sin luz interior,
Deslizándose sin pausa
Por las mejillas pálidas
Del invierno.
La luz, otrora tan brillante
Se desvanece entre nubes de algodón sucio.
En los charcos aceitosos
Se reflejan apenas
Las sombras que avanzan raudas
Desde el opresivo horizonte.









Qué triste es descubrir
Que de nuevo el amor
Envenenó el corazón.
Qué penoso saber
Que todas tus palabras
Eran mentiras y juegos,
Como un adolescente travieso
Me engañaste.
Mi corazón te creyó
Antes de que yo me diese cuenta










Leal compañera, a mi alrededor gravitas
Como una luna pálida,
Sombra fiel que acompaña
Mis pasos vacilantes
Entre las brumas del camino.
Tu mano helada me sostiene
Cuando me hundo en la vida,
Tu aliento de oscuro pozo
Me rescata cada vez que respiro luz.
Sabor de ajenjo y miel
Que en la boca permanece,
Destino grabado al nacer.
Bajo la piel nueva
Que maltapa las heridas
Ocultas tu rostro ansioso.
Nunca cedes, nunca te rindes.
La victoria final te pertenece,
Sabes que en tus brazos
Reposaremos al fin.
No tienes prisa
Pero sin cesar tu presencia
Haces notar en los huesos.
Nadie a tu cita final falta.

















Muerte, muerte del alma ,
Muerte en el corazón de las tinieblas,
Allí donde te espero
Para ser uno solo al fin
Después de todas las. `penurias
Del amor insatisfecho,
Allí donde las sombras se convierten en la sustancia del mundo,
Donde el corazón no distingue ya el dolor del latido,
Y las horas son gotas de sangre
que resbalan por las mejillas..
Tanto tiempo esperando tu llegada
Y tu venida es la muerte.
Nada puede vivir bajo esta sombra,
Esta lejanía del sol que nos dio la vida.
Tanto dolor concentrado en un solo ser,
Tanta esperanza podrida
En el profundo lago
De las lágrimas vertidas.
Como sacar ese légamo asqueroso
Y dejar el fondo limpio
Para que reciba
Mis huesos limpios de carne y fe,
Desnudos al fin
De la vida negra que los sostuvo
Contra los vientos del amor.
Amores prohibidos
Amores desgraciados,
Amores sin destino y sin rumbo,
Amores rechazados
Muertos al nacer.